Clavaste tu daga
profunda, fría...
laberinto de oquedades
y tristezas
Mancillaste mi llanto
con tu risa rota,
como cristal de fuego
hecho cenizas
Aniquilaste el alma
con tu paso,
de hiena en celo
y con heridas
Y hambriento…
que atrapas como fiera
y me aniquilas
Eileen

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Que la palabra escrita...se grabe en tu pecho...y tu recuerdo en mi memoria...