lunes, 15 de agosto de 2011

Como Luciérnagas


Y encendí mis ojos, con su canto
así cuando sonríe con su rostro,
tan llano y del color del alma

me perdí en sus laderas frescas
como hojas que caen de la ciénaga
y reverdecen tanto

desperté desnuda en sus comarcas
y abrazada a los umbrales abiertos
de su cuerpo

y bebí con sed de fuego de esa boca
murmullo de ternuras…
que me toca, me habla, me añora!

Eileen

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Que la palabra escrita...se grabe en tu pecho...y tu recuerdo en mi memoria...

Música del cielo