En mi estancia, a solas, hilando sueños con las manos llenas de recuerdos, me poso en la marquesa de tu vida y escudriño los espacios que me hablan de tus sueños, otoños apretados, primaveras frescas, gavetas repletas de cimientos y túnicas de fuego, que abrigan el calor del alma, tus besos, tus sueños, mis versos
Por la ventana contemplo el tesoro de la vida, los campos… y respiro en el aire que dejaste preñado de tu ausencia, tu aroma a mirlo exquisito y duradero y contemplo tus alforjas, llenas de ilusiones, de sonrisas, de momentos compartidos, tuyos…míos…nuestros…vida, te quiero!
En mi estancia a solas, mientras llegas…te espero hilvanando con mis labios, los besos que te aguardan quedamente en mis labios tibios, húmedos y ansiosos, por el tacto perfecto de tu vida, sorbos infinitos, juramentos…manantiales…riachuelos…y denuedos…
Hilvanando los mares de tus ojos inmensos, profundos, pacíficos y eternos…me dibujo en tus pupilas como una niña que te ansía y te confía esta esencia que brota como leche de de mis senos, de mis manos, de mis labios y de todo los cántaros de vida que contengo en este cuerpo que se vuelve como un huerto de manzanos y duraznos…de higueras verdes que parecen los manjares exquisitos que te tomas como un sorbo de silencios y solsticios, cuando asoma la mañana ante tus ojos y despiertas como un tibio amanecer bendito, que yo amo!
Eileen

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Que la palabra escrita...se grabe en tu pecho...y tu recuerdo en mi memoria...