Para ti, hijo amado de mi corazón
Tu rostro de manzanos,
árbol que creces fuerte
en las colinas nevadas,
y en tus prados…
las dulces huellas
de tu alma!
Fruto que germinas
y alimentas...
el espíritu del hombre!
Y que bebes de la fuente
que restaura…
del Cristo, tu eterno Salvador!
Eileen

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Que la palabra escrita...se grabe en tu pecho...y tu recuerdo en mi memoria...