Con el cabello recogido y su pensamiento inerte, Valeria respiró su ausencia y removió las sombras que danzaban como duendes en la noche…despuntando el alba…
Su pecho desnudo y reposado…palpitaba…como un reloj que a solas, marca el tiempo en el olvido y su mirada fija…en las rendijas abiertas de la alcoba, se perdía en la memoria ausente de un recuerdo, que colgaba en la ventana, jugando con el viento.
La noche entera se quedaba quieta ante todo el estupor de su presencia, con esa lágrima callada escondida en sus pupilas y sus labios apretando el beso que dejó perdido en el pasado, como un huérfano que llora su despecho y que muere desnudo en el silencio!
Eileen

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Que la palabra escrita...se grabe en tu pecho...y tu recuerdo en mi memoria...