En agria confusión
mis brazos se perdieron
en esos abismos
de mantos negros,
sosteniendo incertidumbres
Y el silencio
que suena como campana,
anuncia en la última llamada
el eco de tu nombre...
que al filo de la espada
me destaja
Ay del paladar cautivo
que pronuncia sin querer
el verso en el recuerdo,
y tacha el manuscrito
mal herido...
en las manos del silencio!
Eileen

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Que la palabra escrita...se grabe en tu pecho...y tu recuerdo en mi memoria...