Con mis hombros al desnudo y mis senos apretados, ante su rostro avellanado de silencios, la vida entera suspiró despacio y el susurro de la noche profesó su nombre...
Allí...en este espacio mío tan cerrado, donde cabe el sauce tibio de su cuerpo, que erguido me lleva hasta el gemido más intenso, cuando a solas me penetra como un lobo a su guarida, mientras la luna se asoma ante sus ojos y pinta sus cabellos tan plateados, con la tímida efusión de su existir!
Eileen

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Que la palabra escrita...se grabe en tu pecho...y tu recuerdo en mi memoria...