En la orquídea de mi ombligo
desvaneció la noche
que temblaba a tu costado
como un selva negra
destilando por tu rostro
Y se escurrieron tus sentidos
en mis pliegues agitados…
como el viento entre las ramas
de los sauces más altivos…
y mis muslos se entreabrieron
a tus labios
Ay del canto en serenatas
que susurran en silencio…
entre el eco de un suspiro
y mis dos senos…
que se agitan en tu boca
una vez más!
Eileen

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Que la palabra escrita...se grabe en tu pecho...y tu recuerdo en mi memoria...