En las horas débiles
haré cobijo del tiempo,
como alondra en su nido
que la tarde gesta
Callaré mi canto
con el eco de la vida…
de esta tierra mía
en donde crece hierba
Poblaré mis ojos pardos
con infinidad de ocasos,
y en silencio al despertar
amaneceré sin miedo
Y junto al horizonte eterno
que se expande ante mi rostro,
voy a mirar al cielo una vez más
Hijo de Dios donde es tu trono!
Eileen

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Que la palabra escrita...se grabe en tu pecho...y tu recuerdo en mi memoria...